La piel es el órgano más grande del cuerpo humano y representa 12% a 15% del peso corporal. Ayuda a proteger los órganos internos de laceraciones tanto como agentes patógenos que pueden intentar invadir. Cuando su piel sufre una lesión, los tejidos se entretejen de forma natural para formar cicatrices. Sin embargo, problemas pueden ocurrir a formarse una cicatriz.

La Formación de una Cicatriz  

Después de sufrir un corte de la piel, células especializadas en la sangre se juntan a formar una costra para cerrar el superficie de la herida. Debajo de la costra, las células de la piel empiezan a producir colágeno, una proteína que aporta fuerza y estructura a la piel. Una vez que el colágeno se junta, la costra se cae y lo que se queda es la cicatriz. A veces el desarrollo completo de la cicatriz se puede tardar meses e incluso años.

Complicaciones Potenciales de Cicatrices

Mientras que algunas cicatrices no son más que una manchita clarita, es posible desarrollar complicaciones severas de algunos tipos de cicatrices. Estos problemas incluyen:

  • Desfiguración
  • Pérdida de movilidad
  • Crecimiento excesivo de los límites de la lesión (una cicatriz queloide)

A veces con las cicatrices anormales hace falta cirugía, tratamiento laser o incluso el estiramiento de los tejidos para arreglar el problema. En algunos casos hace falta un injerto de piel para reemplazar los tejidos dañados.

Las cicatrices pueden ocasionar daño psicológico también, especialmente si la cicatriz es muy visible, como en la cara. Algunas personas pueden experimentar depresión o miedo de estar en público si se sienten que todos le miran.

No solo pueden las cicatrices ocasionar desfiguración pero también sirven como un recuerdo permanente de un tiempo doloroso o difícil en su vida. En Habush Habush & Rottier, nuestros abogados creen que las cicatrices no se deben pasar por alto en un caso de lesiones personales. Para saber más sobre sus opciones legales, póngase en contacto con nosotros hoy al 800-2-HABUSH (800-242-2874).